Monday, 15 May 2017

En ocasiones insolente, irrazonable, con momentos errados

Por: Kang Soo Min.

¿Y así pretendes que se te respete? Andas sin juicio ni ley haciendo lo que se te viene en gana. Nadie te entiende ni buscas que alguien lo haga. No tienes reglas. Haces lo que quieres con quien no debes y aun así y con todo, abogo por ti.

¿Quién te crees que eres? ¿Quién te da la potestad de elegir quién si, cómo y cuándo? ¿Por qué no tratas así a quien realmente lo merece?

Tuesday, 9 May 2017

Violencia, víctimas y victimarios: a propósito de Claudia

Por: Kang Soo Min.

¿Se es ingenuo al querer regenerar a un criminal? o ¿demasiado incauto al darle medicación diaria para controlar esos impulsos que lo llevan a violar, robar y/o matar?
Existen diversos estudios los cuales afirman que los violadores y asesinos no se curan, ¿por qué entonces en la legislación actual se procede y se diseñan tratamientos creyendo que sí?, ¿por qué nos hacen seguir pensando que sí tienen cura?
Nadie parece entender que quien ha violentado, maltratado y/o asesinado una vez lo hará de nuevo.

Según la neuropsicóloga Mónica Alfonzo, en los violadores “no se da el proceso neuronal de la empatía” pues no cuentan con una parte del cerebro donde se aloja la conducta humana y la personalidad. [1]
De igual forma, estudios y experimentos han comprobado que muchos de éstos criminales tienen rasgos psicópatas y/o manifestaciones de su personalidad relacionadas a la búsqueda de riesgo y la trascendencia de sus propios límites. [2] Esto es un claro indicio que a nivel científico, más allá de la voluntad, en criminales de este tipo no tiene éxito un tratamiento de regeneración.

Ahora bien, sobre los rasgos de la personalidad y aquellos asociados a la psicopatía, se ha notado que la mayoría de criminales recurren a mecanismos de manipulación para así alcanzar sus propósitos. En el evento ocurrido en un centro comercial de Bogotá, se evidencia que el victimario aprovechó los vacíos y fallas del sistema legal; la excesiva “ingenuidad” de jueces, guardas del INPEC, etc., obteniendo así su libertad y su cometido: asesinar a su ex pareja. [3] Tal actuar es similar al de los violadores de niños quienes se muestran como personas encantadoras y de confianza.

En otros casos, los criminales se escudan en alguna religión o creencia espiritual. ¿Lo hacen solamente para convencer a los demás de su inexistente cambio?, ¿lo hacen porque no creen lo bastante en sí mismos o porque no tienen la suficiente fuerza de voluntad?
Este es un tema debatible per se, pero sea como sea, la religión o la espiritualidad se convierten en una herramienta más de manipulación para victimizarse y resurgir como sobrevivientes.

Por otra parte, algunos especialistas afirman que sí es posible para los criminales regenerarse por medio de tratamientos médicos, sin embargo, no hay hechos que comprueben esto, incluso la historia demuestra todo lo contrario pues no se tienen registros ni se encuentra un solo caso de un violador y/o asesino que se haya regenerado.
Un hombre violento no cambia por amor, ni por la familia. No lo ha hecho por sí mismo, no lo hará por nada ni por nadie.

Cuando finalmente se comprende esto, no basta con reaccionar, también se debe actuar y ponerse a salvo como medida de protección y como un acto de sentido común para evitar convertirse en una víctima más,[4] pues un hombre violento es un criminal en potencia. Existen además signos de alarma. Éstos deben aprender a reconocerse[5] [6]. También debe denunciarse y advertir a otras personas.
Es preferible mil veces prevenir y evitar que existan más víctimas a pensar en los derechos del victimario y a creer que este merece una oportunidad.

Asimismo, es necesario mencionar que muchos criminales tienen una característica particular y es que vivieron una infancia difícil. Sin duda alguna, esto conlleva a reflexionar como sociedad acerca de la educación, la forma de crianza, los embarazos no deseados, el aborto, los diversos modelos de familia, el uso de violencia como mecanismo de castigo y corrección en los niños, la negligencia de las autoridades, las fallas en el sistema judicial y policial, entre muchos otros temas relacionados.

[1] Periódico La Verdad. Un violador no se regenera, http://www.laverdad.com/sucesos/52059-un-violador-no-se-regenera.html
[2] Clinical Key. Personality traits and violent behavior: A comparison between psychopathic and non-psychopathic male murderers https://www.clinicalkey.es/#!/content/playContent/1-s2.0-S0165178114005290?returnurl=http:%2F%2Flinkinghub.elsevier.com%2Fretrieve%2Fpii%2FS0165178114005290%3Fshowall%3Dtrue&referrer=http:%2F%2Fnoticias-psicologia.cpaaronbeck.com%2F2014%2F07%2Frasgos-temperamento-psicopatia-asesinos%2F
[3]Periódico El Tiempo. Los 20 meses de tortura de Claudia Giovanna antes de ser asesinada, http://www.eltiempo.com/justicia/delitos/historia-de-la-mujer-asesinada-en-c-c-santafe-por-su-expareja-78208
[4] Eje 21. Medicina legal revela que más de 200 mujeres han sido asesinadas en Colombia en 2017 http://www.eje21.com.co/2017/04/medicina-legal-revela-que-mas-de-200-mujeres-han-sido-asesinadas-en-colombia-en-2017/ 
[5] Periódico El Confidencial. Diez claves para evitar a esas personas tóxicas que te complican la vida http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2013-12-11/diez-claves-para-evitar-a-esas-personas-toxicas-que-te-complican-la-vida_64661/ 
[6] Webconsultas. Perfil del maltratador psicológico http://www.webconsultas.com/mente-y-emociones/familia-y-pareja/perfil-del-maltratador-psicologico-aprende-reconocerlo-7317

Referencias Bibliográficas

Feliz día, feliz vida

Por: Kang Soo Min.

A todas las mujeres de mi familia que son madres, a mis amigas, a mis compañeras de trabajo y de causas que con hijos humanos y no humanos son ejemplo de amor, fortaleza y protección.
A todas las mujeres que se reconocen como madres, a esos seres maravillosos con la capacidad única de traer y/o de preservar vidas, un feliz día y un agradecimiento por su maravillosa labor en el mundo.


Imagen tomada de google

Dualismo presuntuoso

Por: Kang Soo Min.

—¿A ti debo temerte?—. Pregunta ella, inquieta, desafiante.
No lo creo. Han transcurrido más de 20 años o un poco menos si tenemos en cuenta que en los primeros años no se es consciente de la existencia, ni de sí mismo, ni de nada. —Algunos continúan así durante toda su vida—. 

Y en este tiempo te he visto, te he sentido, me has dolido.
He aprendido de los errores, propios y ajenos. Algunas veces me doy el involuntario placer de repetirlos. —Las damas también lo hacemos—. Y cuando ello ocurre soy un poco más indulgente conmigo misma, suficientes son las consecuencias de aquellos desaciertos. 

Tengo temores por supuesto, pero cuando pienso en aquellos que enfrenté, en los que desaparecieron, en los que recién he descubierto, créeme, tú no perteneces a ninguno.

Thursday, 23 March 2017

El dolor es inherente al amor

Por: Kang Soo Min.

Una persona que dice amarnos puede causarnos dolor, de igual manera que nosotros podemos lastimar a quienes amamos, incluso sin notarlo y sin intención.
Todos hemos experimentado en nuestras relaciones más cercanas, aquellas con nuestros padres, amigos, hermanos, parejas, y en cualquiera donde se involucre el amor, algún tipo de inconveniente. Algunos de estos pueden ser momentáneos y superficiales, otros, por el contrario, pueden generarnos verdadero daño y pesar.

Hablemos con ejemplos. En un evento importante para nosotros, un grado, una presentación académica, una clausura o alguna actividad similar obviamente deseamos estar rodeados por nuestros seres más queridos. Pero si uno de ellos no asiste, sea con intención o no, su ausencia nos causa malestar, rabia, tristeza, dolor. Ahora bien, en una situación un poco más compleja, una discusión por ejemplo, uno de nuestros seres queridos dice algo que nos hiere profundamente, independiente de si este es su propósito o no. Esto también genera, sin duda alguna, dolor, un dolor mucho más intenso que en el ejemplo anterior.

Imaginemos ahora estas dos situaciones con personas a quienes no amamos, sean cercanas, conocidas o incluso extrañas. Su ausencia no hace mayor diferencia y sus palabras fuertes pueden ocasionarnos disgusto, rabia, incomodidad pero no dolor. Esto es porque no sentimos amor por ellas.

Por otra parte, no debemos asociar amor y dolor con sufrimiento. El sufrimiento se relaciona más con una decisión: podemos cambiarlo, iniciarlo o detenerlo. El dolor no, pues por mucho que deseemos no sentirlo no podemos evitarlo.